domingo, 24 de marzo de 2013

Alfredo Parra, famoso compositor del Ojo de Agua


ALFREDO PARRA CAMACHO

Por: Sergio A. GALINDO Carrillo
En 1996 escribe esta biografía

En 1943 la crítica de las claves de sol y fa consagró en el pentagrama del triunfo al compositor saltillense, Alfredo Parra Camacho, gracias a su inspirado tema que denominó con el título misterioso de “Venganza”.


La letra de “Venganza” me la proporcionó mi amigo y excelente trovador saltillense -gloria musical de la colonia Mirador en el Cerro del Pueblo-, Regino Ramos Castillo, requinto y segunda voz del famoso Trío “Los Mensajeros”, quien me informó que la interpretaron magistralmente “Los Tres Caballeros”: Raúl Shaw, Roberto Cantoral y Benjamín Correa.

Venganza”, del saltillense por adopción Alfredo Parra, oriundo de Guadalajara, Jal.


Primero, Alfredo, naturalmente cursó en Saltillo, su educación básica en la Escuela Tipo “20 de Noviembre” 
y en la secundaria del glorioso Ateneo Fuente, después de que sus progenitores llegaran a Saltillo, ciudad en la que el joven trovador encontró el calor de la familia de su condiscípulo Romeo de la Peña Flores.

Además, su madre fue la profesora Bertha Camacho, quien trabajó en General Cepeda, Coahuila y en Saltillo, al lado de mi abuela paterna, la maestra rural Francisca Valdés de Galindo, quien le facilitara su estancia en estas latitudes al joven jalisciense.

                       Francisca Valdés de Galindo, maestra rural coahuilense. (Abuela paterna de los gemelos Luis y Sergio Galindo.

Se enamoró de Saltillo, o mejor todavía, se encariñó de la legendaria y singular barriada del Ojo de Agua y desde la cumbre del centenario sitio religioso le cantó a su pueblo adoptivo, a su querido Saltillo, con estas estrofas que tomé del libro intitulado Un Zenzontle para Coahuila, obra que publica su “VIVA COAHUILA”.

CORRIDO DE SALTILLO ó ¡VIVA COAHUILA!

Aquí estoy porque he venido/ a cantarles un corrido,/ que traigo en el corazón,/ tiene sabor a membrillo,/ es el alma de Saltillo,/ lo que aquí les traigo yo.
Mi Coahuila no ha perdido,/ y a naiden le ha presumido,/ sin razón, verdad de Dios,/ tienen fama sus mujeres,/ tiene fama su Laguna/ y se jacta de ser cuna/ ¡ay! De la Revolución.

¡Ay, qué rechula es Coahuila...!/ ¡Pedacito de mi mPatria...!/ Si estoy lejos estoy tríste/ porque me entra una nostalgia.

En Rosita minerales,/ en Monclova los nogales,/ y en San Pedro el algodón/ es Torreón lugar de temple,/ hay en Parras aguardiente/ para darle al vacilón.

Piedras Negras, mi frontera;/ mi Sabinas ganadera/ ¡Ay, que linda es mi región!/ Cuatrociénegas, pueblito/ de hombres sin temor ni miedo,/ donde crecen los viñedos/ ¡Coahuila es tierra de Dios!.

¡Ay, qué rechula es mi Coahuila...!/ Sarapes multicolores/ pa´cobijar mis amores/ entonando esta canción/ “El Barrial”, “LA GUAYULERA”,/ son los barrios de mi tierra/ de Saltillo, de ´onde soy.

En el “OJO DE AGUA” vivo,/ el que quiera algo conmigo/ pa´servirles aquí estoy./ Tengo mi Cerro del Pueblo./ Tengo mi Sierra del Muerto./ ¡Siempre digo lo que siento,/ porque de Coahuila soy!.

¡Ay, qué rechula es Coahuila!...”

Aquí, también el pueblo saltillense escuchó a Alfredo Parra este corrido y sus otras canciones, a través de la estación de radio XEAS, gracias a la amistad que lo ligaba con su propietario, el señor Antonio de la Peña.

                                    Así mismo, el TEATRO OBRERO, donde estuvo el Cine Saltillo, 

posteriormente, albergó al estudiantado del Ateneo Fuente y al pueblo en general para aplaudir y reconocer al exalumno distinguido del Ateneo Fuente, Alfredo Parra Camacho, compositor triunfador de los escenarios de la Capital del país con sus canciones “Venganza” y “Resignación”.
Claro está, que ya había esc uchado el pueblo, en la propia voz del cantautor del Ojo de Agua, otras composiciones de gran valor literario y musical, tales como: “Último Adiós”, “Altivez”, “Cautivo” y “Por Mala Suerte”.

De esta última su letra dice así:
“No quiero volver a verte/ si ya no puedo quererte/ déjame solo/ en mi padecer.

Porqué atormentas mi vida/ si el alma quedó destruida/ fue mi destino/ por mala suerte/ me enamoré.

A Dios puse por testigo/ y fue mi mayor castigo/ quererte siempre/ con devoción.

No quiero volverte a ver/ si no te puedo querer/ fue mi destino/ y por mala suerte/ me enamoré”.

El conjunto musical norteño “LOS LUCEROS”, famoso internacionalmente, cantó los temas de Parra Camacho y su director Luis Gutiérrez me obsequió la letra del bolero “POR MALA SUERTE”, que en exclusiva nacional también reproduce “MEMORIAS DE SALTILLO”, porque en las Antologías más famosas de los compositores mexicanos, no se consigna ningún tema, lamentablemente, de Alfredo Parra Camacho.

Por otra parte, Parra, tocaba en los bajos a los saltillenses que se reunían en el sótano del Hotel y Banco de Coahuila, donde está hoy ubicado Bancomer Centro, ya que deleitaba con voz y piano a los saltillenses y a los turistas que se ponían alegres en el bar de los bajos.

Su inspiración se alimentó con el aroma que exhalaban las mujeres y copas de vino, pues se dejó impregnar por ellas para penetrar en el alma de su pueblo y en su personal alma tríste.
A su muerte, en Saltillo, se dreó la Unión de Trovadores “ALFREDO PARRA CAMACHO” y tanto en las radiodifusoras como en balcones y bares de Saltillo y de México entero se evocaba la memoria del compositor que vivie su juventud en el Ojo de Agua, barrio que inmortalizara en su “Corrido de Saltillo”.

Parra Camacho, justamente, le debe a la XEW su vida de compositor ya que en sus cabinas y estudios se formó musicalmente.
Precisamente de México llegaría a la Sultana del Norte, hoy cuatro veces centenaria, para laborar en la estación radiofónica XET, donde tuviera bajo su dirección el famoso programa denominado “El Pregonero del Norte” y retornó a la ciudad de México, junto con su orquesta para pregonar su triunfo musical por los caminos del país y del continente americano.

El Peregrino de la Música, Alfredo Parra, quien había nacido el 22 de septiembre de 1920 en Guadalajara, “La perla Tapatía”, murió atropellado cerca de Salamanca, Gto., en 1954 y durante muchos años, cada 17 de febrero, se oficiaba una misa en el templo del Señor del Hospital, allá en Salamanca, para encomendar su alma al Señor de los Cielos.

Saltillo le rindió homenaje en vida, en plena juventud, y cuando dejó de existir se hacían programas en su memoria, sobre todo en la XEDE y en muchas otras casa de las ondas hertzianas de la nación y de América.

Solamente le bastaron 34 años para triunfar en la vida con su matrimonio e hija regiomontanos; con su orquesta y sus canciones; y con el recuerdo de su querido Ojo de Agua en Saltillo.

                                           Alfredo Parra sembró amor en la música y en Saltillo.
_________________________________________________________________________________
MEMORIAS DE SALTILLO # 20 El Folleto de la Historia Local. AÑO IV. PÁGINAS 3 a 7 y la Portada. NOVIEMBRE – DICIEMBRE DE 1996. SALTILLO, COAHUIILA.MEXICO.
Una Colección de la Revista editada por su mismo autor, Sergio A. GALINDO Carrillo se encuentra en el Archivo Municipal de Saltillo.

viernes, 22 de febrero de 2013

PAN DE PULQUE MENA DE SALTILLO


MERENDERO DEL PUENTE

Por: Sergio A. Galindo Carrillo
MEMORIAS DE SALTILLO

Este trabajo lo haré de tal manera que resulte en bien del mejoramiento y embellecimiento de la ciudad”: Ma. Dolores Guzmán Vda de Suárez.



Saltillo, Coahuila, 1995.- María Dolores Guzmán viuda de Suárez edificó una finca sobre la Calzada de los Héroes en el año de 1929,


para el establecimiento de su negocio de meriendas, antecedente inmediato de MENA, El Pan de Pulque de México.


El Alcalde de Saltillo, José Pérez Treviño, a petición de la señora Guzmán, autorizó que se utilizara una pequeña parte de la barda de piedra de rostro, del Puente “2 de Abril” para que el Merendero, que empezó a funcionar a principios del silgo XX, se construyera con el frente hacia la actual Calzada Francisco I. Madero.


El ingeniero de la Ciudad, Gregorio Flores, trazó este esquema para que el Presidente Municipal pudiera autorizar la nueva construcción de adobe y ladrillo, justamente, donde actualmente elabora Jesús Carlos MENA Suárez el famoso pan de pulque de Saltillo, junto al Puente “2 de Abril” que se inauguró el 5 de mayo de 1899.
________________________________________________
MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO III. No. 11. MAYO - JUNIO DE 1995. SALTILLO. COAHUILA. MEXICO. Artículo publicado por su Autor/Editor, profesor Sergio A. Galindo Carrillo en la página 10.
Una colección de su Revista se encuentra en el Archivo Municipal de Saltillo.

domingo, 17 de febrero de 2013

PUENTE de 1899 sobre Calzada Madero en Saltillo


PUENTE “2 DE ABRIL”


  • Nombres y edades de la familia Rodríguez que muere ahogada en el Arroyo del Pueblo.
  • Una Cápsula del Tiempo de 1890 en la primera piedra del Puente “2 de Abril”.
  • El gobernador Miguel Cárdenas, propuso que se llamara “Puente Rodríguez”.
  • Los presos de la Penitenciaría de Castelar fueron mano de obra al igual que manos indígenas.
  • Discurso de Santos Coy en la inauguración del puente, el 5 de mayo de 1899.

Por: Sergio A. Galindo Carrillo
Autor/Editor de la Revista
MEMORIAS DE SALTILLO

Saltillo, Coah., mayo-junio de 1995.- La construcción del puente “2 de Abril”, sobre la calzada Francisco I. Madero, como consecuencia de haber perecido ahogada toda una familia saltillense, se inició en el año de 1890.

MUERE AHOGADA FAMILIA RODRÍGUEZ; LA CORRIENTE SE LLEVÓ SU COCHE:

El día once de julio de 1890 los familiares del cochero Higinio Contreras, de veinte años de edad, pagaron cincuenta centavos para sepultarlo en el panteón de San Esteban, ya que murió por inmersión en la corriente del Arroyo del Pueblo al intentar cruzarla por órdenes de su patrón.
Pero, la misma suerte corrió su amo de apellido Rodríguez junto con toda la familia que ocupaba a su máxima capacidad el coche de caballos, color negro, de su propiedad.
Por lo que, tanto a Maurilio de 24 años de edad, como Julia de 23, Margarita de 16, Sotero de 2 y Tomasa de 27, se les inhumó en el mismo cementerio, pero en fosas particulares que habían adquirido a perpetuidad, según consta en el Juzgado Cuarto de Saltillo.
A la leyenda dejo el destino que llevaban los difuntos, la cual hacen correr, en primera instancia, los vecinos de las colonias Rodríguez Guyulera, Panteones y Pedrera.

La Primera Piedra: Una CÁPSULA DEL TIEMPO.


Del Palacio de Gobierno de dos pisos partió la comitiva a las cuatro de la tarde en coches negros de tracción animal para transitar por las calles de Juárez, Victoria y Prolongación Victoria hasta el actual Centro de Salud con el fin de colocar la primera piedra de la obra social.


La Junta de Mejoras Sociales preparó la solemne ceremonia para el inicio de la obra que se hizo en honor del gobernador José María Garza Galán el 21 de marzo de 1890, con motivo de su onomástico.

Al respecto, explicó José M. Cárdenas, que se pronunciaron algunos discursos que fueron acogidos por la numerosa concurrencia con muestras del más vivo y palpitante entusiasmo.
En efecto, se daba principio a una obra de tanta importancia que satisfacería una de las necesidades más urgentes de la población, “en las condiciones de cultura y adelanto en que se encuentra nuestra capital”.
La simbólica primera piedra era de mármol fino, exquisitamente labrada y contenía en su receptáculo, herméticamente cerrado, el acta correspondiente que firmó u n considerable número de personas de la mayor respetabilidad de nuestro Estado.
Además, “se depositaron en ella objetos curiosos que en algún tiempo remoto den a nuestros postreros idea histórica de nuestras actuales condiciones”, según escribió José María Cárdenas en el periódico oficial El Coahuilense.
Sin embargo, la primera piedra -Caja del Tiempo- tuvo el mismo el destino que la familia Rodríguez, porque el agua se llevó tanto los secretos del Saltillo de hace un siglo como los de la familia infortunada, perdiéndose en la tradición oral, tal como sucede con las leyendas del Pozo de los Caballos, que estaba cerca del panteón de San Esteban.

CEREMONIA INAUGURAL: Se llamaría Puente “RODRÍGUEZ” según propuesta del gobernador Cárdenas.

No obstante la imperiosa necesidad de concluir la construcción del puente, tuvieron que pasar largos nueve años. Pero, durante todo ese lapso temporal se hicieron y promovieron muchísimas actividades de solidaridad social entre los salitillenses para conseguir el objetivo.
En la Casa del señor Guillermo Purcell, entre otros muchos ejemplos, se depositaron 577 pesos con 75 centavos, como producto de las ganancias de una corrida de toros Pro-Puente del Arroyo del Pueblo.


Por fin, llegó el 5 de mayo de 1899, fecha de la inauguración del Puente “2 de Abril”, el cual debería llevar por nombre “Rodríguez”, según el gobernador Miguel Cárdenas, para rendir tributo a la extinta familia de ese apellido, pero el Jefe Político no aceptó la sugerencia escrita del gobernante.
A las nueve de la mañana, para celebrar el trigésimo séptimo aniversario de la Batalla de Puebla se inaugura el puente de mampostería sobre el Arroyo del Poniente, donde el distinguido literato José María Santos Coy dijo:
Hoy que es un aniversario glorioso, se inaugura esta bella mejora material, este sólido y esbelto edificio, que ha hecho construir el gobierno en honra y en obsequio de la Ciudad”.
Y en otra parte de su discurso expresó:
Encargando su dirección, por inspirado discernimiento, a experimentísimas manos, más que nuestras, indígenas; más que universitarias, profanas...sí, pero, hábiles manos coahuilenses... Y este edificio se inaugura con el nombre de otro glorioso aniversario: el 2 de Abril”.


El puente de la calzada Madero se abrió al público, pero no se debe olvidar, que en su construcción jugó un papel muy importante don Francisco C. Fuentes, quien era director de la Penitenciaría del Estado, así como todos los reos que tuvieron que pagar sus ilícitos con trabajo público.

CIVISMO SOLIDARIO: DISCURSO INAUGURAL SOBRE EL PUENTE

Pero, más importante es el proyecto de cooperación que presentó Santos Coy en su discurso inaugural, por lo que me permito rescatar algunos fragmentos de los archivos para que usted actúe de esa manera en todos las actividades del Programa Nacional de Solidaridad.


El lilterato saltillense dijo, hace 96 años, esto:”¡Dichosa la edad presente para el pueblo mexicano!, ¡Dichosa sí! ¡Mil veces!, porque en ella puede celebrar sus grandes días con algo más que un regocijo patriótico; con algo más efectivo y más real que el entusiasmo de una fogosa recordación: en esta edad se une la gloria con el bienestar y nuestros grandes aniversarios histórico, son la fecha del nacimiento de brillantísimos progresos”.
José M. Santos Coy gritó el siguiente texto con motivo de la inauguración del puente de la calzada Frnacisco I. Madero: “Hagamos votos paras celebrar las fiestas nacionales con los programas que son orgullo y la finalidad de las naciones: escuelas, puertos, hospicios, puentes, caminos, monumentos...” .
Santos Coy pensaba, que si se propagaba este modo de cumplir con las fiestas nacionales en toda la República que, “no pasaría un cuarto de siglo sin que la nación fuera el foco del patriotismo más ardiente”.
Pues, argumentaba, “educando a las masas populares en rememorar a los héroes por medio del saber y de la virtud, todos harían descubrimientos útiles para celebrar las fiestas en el Templo del Progreso”.

LOS MEXICANOS QUE VIVAN DE AQUI A UN SIGLO SE ACORDARÁN DE NOSOTROS”: Discurso Inaugural en el Puente.

Flor de Ganancias llamaba el orador del puente de la calzada Madero a lo que la Patria ganaría con el esfuerzo de los mexicanos y que se confirmaría el abanico con el esplendor de la prosperidad, las ventajas del adelanto y el espectáculo soberbio de su poder y de su fuerza.


¡Hagamos votos porque así suceda, aunque no lo vea la generación de ahora!”, dijo Santos Coy hace ya nueve décadas, un lustro y un año.
Miles de personas pasan por el Puente “2 de Abril”, pero ignoran la propuesta cívica nacional de solidaridad del saltillense José . Santos Coy.
Al evocar el centenario del inicio de la edificación del primer puente importante que se construyera en la Ciudad sobre el Arroyo del Pueblo, del Saltillo, del Poniente o de la Barranca, deseo consignar las palabras finales que pronunciara Santos Coy el día 5 de mayo de 1899, sobre el Puente “2 de Abril”, con motivo de inauguración.
Que si logramos los actuales establecer como una institución social de cooperar a la grandeza futura de la Patria en cada uno de los días del calendario heróico, los mexicanos que vivan de aquí a un siglo se acordarán de nosotros con el enternecimiento de la gratitud y del amor”.
Y Santos Coy terminó así su arenga de solidaridad social: “Harán de nuestra conducta patriótica el modelo de su patriótica conducta; honrarán a la Patria con monumentos colosales y celebrarán los grandes días con los progresos, que son el orgullo y la finalidad de las naciones”.

Una manita de gato al primer puente importante de la ciudad hecho en 1899

Me conmueve el llamado cívico del orador saltillense, por lo que afirmo que la obra material de OSCAR FLORES TAPIA es ejemplo del pensamiento de José Ma. Santos Coy, por lo que, su arenga no la pronunció en vano a pesar del tiempo transcurrido.


Además, el centenario puente recobra su belleza original al reconstruir el barandal a semejanza del estilo arquitectónico que lucieran los pilares de ladrillo, según lo dispusiera en su tiempo el ex alcalde, C.P. Eleazar Galindo Vara.


También, se redescubrió su estructura interior gracias al Proyecto Histórico Ecológico que se inició en 1989 en el Arroyo del Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, por iniciativa del entonces Gobernador del Estado, licenciado y profesor Eliseo Mendoza Berrueto.

Finalmente, durante la administración del munícipe, Ing. Rosendo Villarreal Dávila, en los albores de la década de los noventas del siglo en curso, se reedificó parte de la bóveda del puente de mampostería que cedió al peso de los vehículos y al paso de los años.

Puente “2 de Abril”: Unión de dos épocas y dos regímenes por la grandeza de Saltillo.

Este artículo fue publicado por primera vez y como producto de Investigación Documental de su autor, profesor Sergio A. Galindo Carrillo, y editor de su Revista bimestral en las páginas 3-8 de:
MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO III. No II. MAYO-JUNIO DE 1995. SALTILLO. COAHUILA. MEXICO.

jueves, 31 de enero de 2013

Remodelan Plaza de Armas Saltillo 1963


PLAZA DE ARMAS, SALTILLO 1963

Reparación de la fuente, alumbrado con luz mercurial, banquetas, jardines y en el pedestal de las Ninfas el nombre de cada estación del año: Esto lo hizo en 1963 el alcalde EDUARDO DÁVILA GARZA.

Instaló Dávila Garza, primeras Casetas Telefónicas en Saltillo y, una en la Plaza de Armas.

Por. Sergio A. Galindo Carrillo
Autor y Editor de Memorias de Saltillo

Saltillo, Coah., mayo-junio de 1997, MEMORIAS DE SALTILLO.- Su administración municipal, 1961-1963, es inolvidable y su personalidad fue siempre respetada, por eso los saltillenses votaron a favor suyo y de Saltillo, por supuesto, y la OBRA MATERIAL del distinguido munícipe, sentó las bases del progreso que ahora está manifiesto por todos los rumbos de la ciudad y el municipio todo.
La señora Berta Patricia Briseño Rojas, hija del síndico Rafael Briseño en el Cabildo de Dávila Garza, conserva en la CASTAÑA DE LOS RECUERDOS el informe gráfico -el Archivo Municipal de Saltillo no tiene ningún ejemplar del mismo-, donde se habla de la extensa tarea municipal del Dr. Dávila Garza durante su trienio.


De ese baúl familiar, que abrió Julio César Briseño con mucho respeto, presento en esta ocasión las fotos de la remodelación de la Plaza de Armas que hiciera el doctor Eduardo Dávila durante su gestión administrativa.

(Nota de Luis Galindo añado esta foto del blog www.SaltillodelRecuerdo.blogspot.com para ilustrar la obra de Dávila Garza quien remodeló esta Plaza, la cual después remodeló don Oscar Flores Tapia y esta fue de nuevo remodelada por Dr. Rogelio Montemayor y de esta, dice mi gemelo, que el diseño en calles y jardines y fuente y distribución de ninfas, se parece a la que hiciera el Dr. Eduardo Dávila Garza ).

Ordenó la reparación de la fuente ornamental, dotó al paseo público de alumbrado ornamental con luz mercurial; banquetas, jardines y en el pedestal de las Ninfas estaba inscrito el nombre de la estación que representaba cada una de ellas.

Por las nuevas banquetas caminábamos en sentido contrario, las mujeres de los hombres, los jóvenes de entonces para hacer guiños a las muchachas en la serenata de los domingos con la Banda de Música del Estado.

Al lado norte de la Plaza de Armas o de la INDEPENDENCIA, está la calle de Ocampo, sin los PORTALES de la Independencia, destruídos en 1953 y reedificados, con un portal de más en 1978 por el gobernador de aquella época, don Oscar Flores Tapia. A la derecha de la foto se aprecia el edificio de Telmex Saltillo.

Fuimos los últimos románticos en aquella Plaza de Armas, porque en los 60s estalló la revolución sexual, la que disfrutan los adolescentes y jóvenes de hoy a la luz del día, sin conocer ni valorar los acontecimientos de la liberación sexual que acontecieron hace treinta años. No siempre fueron mejores los tiempos pasados.

Esta bella Plaza de Armas es muy parecida -a la distribución hecha por Eduardo Dávila Garza, de calles, banquetas, jardines, ninfas y alumbrado- a la remodelada y restaurada del máximo paseo público que ordenó el Dr. Rogelio Montemayor Seguy, Gobernador del Estado, de la que todos disfrutamos, hablamos y escribimos con acento positivo.


Remodelación  de la Plaza -explanda tipo Zócalo- y edificación de los Portales de la Independencia en el sexenio de don Oscar Flores Tapia. Y así acabó la bella Plaza de Armas que remodelara el alcalde EDUARDO DÁVILA GARZA.

        Los desplazados se fueron a las bancas de la Plaza "Acuña" y al Mercado "Juárez".
Y con la remodelación hecha por Rogelio Montemayor, volvieron las bancas y el ambiente musical - Pero, nada de las SERENATAS -, con eventos exitosos más para los jóvenes que para las familias y hasta la fecha 2013 continúan.

( Nota de Luis Galindo: fue en el sexenio de Oscar Flores Tapia, cuando remodeló la Plaza que había restaurado el presidente municipal Eduardo Dávila Garza. ¿A quién le corresponde esa Plaza de Armas, darle mantenimiento y restauración, al presidente de Saltillo, o al gobernador de Coahuila?).


El alcalde Eduardo Dávila Garza instaló las primeras casetas telefónicas en Saltillo, como la que se observa en primer plano y, al fondo, lado derecho, está el actual edificio del Instituto Coahuilense de Cultura, el ICOCULT.


                            Plaza de Armas: La única novia del sueño.
MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO V. No 23. MAYO-JUNIO DE 1997. Este artículo fue escrito por Sergio. A. GALINDO Carrillo, autor y editor de esta Revista Bimestral, en las páginas 4-6. SALTILLO, COAHUILA, MÉXICO.
Colecciones Completas de MEMORIAS DE SALTILLO, puede encontrarlas el interesado en el Archivo Municipal de Saltillo; en la Biblioteca del Congreso del Estado y, una más en la Biblioteca Central del Gobierno del Estado.


viernes, 18 de enero de 2013

La Cruz de la Guayulera en Saltillo 1903

LA FOTO DE LA CRUZ Y DE LA DANZA ES DE 1947 EN LA GUAYULERA



LA CRUZ DE LA GUAYULERA, 1903

Por Sergio A. Galindo Carrillo

Los trabajadores de la Compañía Explotadora de Caucho Mexicano “Adolfo Marx”, ( Nota de Luis Galindo: Ubicada en las calles de Carlos Pacheco y Quintana Roo, estaba la fábrica de guayule, conocida como “la Guayulera” y de la cual Sergio GALINDO, escribió su historia y puede consultar en su Blog buscando La Guayulera I, II y III en el Archivo Noviembre 2012 de www.memoriasdesaltillo.blogspot.com ) levantaron una cruz de madera sobre piedra de rostro, y desde 1903 hacían una fiesta anual en su honor con pólvora y todo.


La Cruz estaba en la cima de una pequeña loma del barrio de “La Guayulera”, al poniente de las casas de la calle de Quintana Roo, donde se retrataron los hermanos Marco Antonio, Luis y su servidor, junto con una vecinita, en 1947.
En la foto de abajo, la Danza de la Cruz con su capitán Gregorio Ávila en plena ejecución del tradicional ritual tlaxcalteca. Las fotos pertenecen a la Castaña de los Recuerdos de mis papás, Edelmiro Galindo y María de Jesús Carrillo, quienes me las faciliataron para compartirlas con todos los saltillenses.
Entre el caserío actual con más de diez mil habitantes, la Cruz se erguía en donde está el nuevo Templo de Cristo Rey, en la Colonia Rodríguez-Guayulera.
Pero, aquella Cruz y aquella Danza, simplemente, ya no existen.
______________________________-
MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO V. No. 23 ( Página 14 ). MAYO-JUNIO DE 1997. SALTILLO, COAHUILA, MÉXICO.
Una colección completa de la revista MEMORIAS DE SALTILLO, del autor y editor, profesor Sergio A. Galindo, se encuentra en el ARCHIVO MUNICIPAL DE SALTILLO, así como otra en la BIBLIOTECA DEL CONGRESO DEL ESTADO DE COAHUILA y una más en la BIBLIOTECA PÚBLICA CENTRAL DE COAHUILA.

jueves, 17 de enero de 2013

Puente de Madera en la Guayulera 1946

Edelmiro Galindo pronuncia el discurso oficial

"Al puente peatonal cada rato se lo llevaba el agua".

Por: Sergio A. Galindo Carrillo


La ceremonia de inauguración del Puente Peatonal de Madera sobre el Arroyo del Pueblo, a la altura de la calle Carlos Pacheco, en  la colonia Rodríguez-Guayulera, la presidió el alcalde, Lic Evelio H. González Treviño, el 11 de octubre de 1946 ( Nota de Luis Galindo, cuando mi gemelo yo yo teníamos un año de nacidos y vivíamos a una cuadra del puente ).



En este acto, mi padre, de veintiocho años de edad, Edelmiro Galindo Valdés, pronunció el discurso oficial junto al reflector de la camioneta y de perfil aparece, también, en el recuadro.

En la fotografía superior, de derecha a izquierda, se encuentran don Blas, el cartero; Lic. Evelio H. González, Presidente Municipal; Lic. Arturo Moncada Garza, Oficial Mayor de Gobierno; don Eduardo L. Fuentes, periodista; y don Ignacio Hernández, de oficio zapatero. ( Nota de Luis Galindo, tanto el cartero como el zapatero y el tendero don Andrés, vivían por la calle Carlos Pacheco ).

50 años después comenta mi padre, que esta obra se hizo con aportaciones económicas de los colonos y de la Presidencia Municipal, pero que "a cada rato se lo llevaba el agua".


___________________________________________-
Puente de Madera, es el artículo que publicó su autor, en la página 10 de su revista MEMORIAS DE SALTILLO # 24. AÑO V. No. 24. JULIO-AGOSTO DE 1997. SALTILLO, COAHUILA, MEXICO.

miércoles, 16 de enero de 2013


CORRIDA DE TOROS:
EL REGLAMENTO DEL JUEGO TAURINO EN SALTILLO 1890.


Investigación Exclusiva
Por: Sergio A.GALINDO Carrillo
Autor/Editor de MEMORIAS DE SALTILLO
En edición conmemorativa del Segundo Aniversario


  • Sólo los hombres muy hombres podían asistir a las corridas de toros, por lo que los paralíticos y mujeres tenían prohibido entrar a los entarimados, pero en casos excepcionales se autorizaba la presencia de las damas.
        No se permitían las dedicatorias en ninguno de sus géneros ni el uso de
        banderillas de cohete.
       Además, el costo de la licencia como el monto de las multas que se
       aplicaban, deberían ingresar a la Tesorería Municipal.

     Y para hacer cumplir el Reglamento de las Corridas de Toros, el señor juez
    tenía a su disposición un cuerpo policíaco que nombraba la autoridad política  
    para asegurar un espectáculo sin desórdenes ni fraudes.

Desde la Plaza de Toros de TLAXCALA hasta la portátil que se instaló en los terrenos de la Feria ´90 de Saltillo han pasado ya muchas lunas cargadas de historia taurina.

En aquellos momentos, en que precisamente se sentaban las bases sólidas para construír la nueva Plaza de Toros de la ciudad, la FERMÍN ESPINOZA “ARMILLITA”, recordé la reglamentación de las corridas de toros que estaba vigente en 1890, por solidariad personal con el Patronato y la afición taurina de la localidad.

Con agrado evoco este tema, porque constituye un puente entre las primeras disposiciones taurinas con las que se observan actualmente en la ciudad para la celebración de la fiesta brava.


De esto trata este tema de MEMORIAS DE SALTILLO: La reglamentación de las corridas de toros que estaba vigente en 1890.

LA AUTORIDAD

Las corridas de toros las presidía un miembro del Cabildo, nombrado por la autoridad política, quien debía observar el cabal cumplimiento del Reglamento por lo que la función no podía iniciarse sin su asistencia.
La Autoridad del Juego Taurino se cercioraba, antes de la corrida, de que la cuadrilla estuviera en buen estado y vestida en forma conveniente.
Pero, se les prohibía trabajar si mostraban embriaguez notoria y se les multaba con el pago de dos a diez pesos, o con el arresto correspondiente.
También, debía cuidar de que las garrochas o picas estuvieran abotonadas y con un cuarto de pulgada como máximo.
Sin embargo, una de sus tareas más difíciles, se les presentaba cuando devolvía todos los toros del cartel por no reunir las condiciones de bravura y edad, principalmente.
Por lo que el empresario debería de tener en el coso de la plaza, otros ejemplares de reposición, de lo contrario, se le obligaba a pagar una multa de de veinticinco a cien pesos.
Además, la Autoridad, intervenía de inmediato cuando el problema lo ameritaba, para que se devolvieran las entradas y para que no fuera defraudada la afición saltillense, se le ordenaba al promotor que no podía disponer del dinero de las entradas sino hasta que terminara la función de lidia.

Plaza de Toros de TLAXCALA que ocupó el sitio donde se halla actualmente el Mercado Juárez. La foto de Alejandro Montes Salas, (1994), reproduce un fragmento del óleo: Saltilloa fines del siglo XIX, de Guillermo López Gómez, quien lo pintó sobre tela con medidas de 90 por 70 centímetros.

EL EMPRESARIO

Después de obtener el permiso correspondiente de las autoridades, el empresario anunciaba la corrida de toros, pero si dejaban de jugar dos toros durante el evento, entonces, se les aplicaba el castigo pecunario que fluctuaba entre veinticinco o cien viejísimos pesos.
Sin embargo, una lid anunciada se podía suspender media hora antes de su inicio, si el empresario tenía el permiso de la autoridad política, quien lo extendía por alguna causa extremadamente urgente, por alguna razón de peso que no hiciera posible el JUEGO DE TOROS.
Para prevenir lo anterior, la autoridad política exigía el autógrafo en los anuncios conforme a los cuales se llevaría al cabo la fiesta, requisito indispensable para que se otorgara una licencia de esta naturaleza.
Por lo que junto con la licencia se le entregaba el REGLAMENTO DE LAS CORRIDAS DE TOROS para que no alegara ignorancia al presentarse alguna casualidad o infracción; así mismo, a juicio de la autoridad se podía imponer alguna multa por falta de cumplimiento a lo estipulado, la cual podía ser desde cinco hasta cincuenta pesos, pero si volvía a cometer errores, jamás se le otorgaría licencia alguna.
El gobierno municipal cuidaba todos los detalles, que hasta ejemplares del REGLAMENTO los mandaba pegar en los lugares visibles de la Plaza de Toros de TLAXCALA.

La Plaza de Toros de TLAXCALA se aprecia al fondo de esta pintura de la antigua Plaza del Pueblo o de Tlaxcala, luego llamada de los Hombres Ilustres y actualmente Plaza "Manuel Acuña" ( en donde esta ahora el Mercado Juárez ). Por cortesía del licenciado Eduardo Garza Peña el historiador Pablo M. Valdés publicó la foto del histórico óleo y "MEMORIAS DE SALTILLO" la reproduce en homenaje a tan ilustres personajes.

Mientras que el empresario observaba las normas con todo rigor y honestidad, como por ejemplo, no despuntar los toros en el redondel de la Plaza en plena función; no permitir en la corrida TOROS JUGADOS para completar el cartel anunciado; y, tener los toros encosados suficientes para ser lidiados en caso de reposición.
Así mismo, se obligaba la empresa a disponer de todos los útiles necesarios para la conservación y limpieza de la plaza taurina.

"Ahora sí don Nazario, a ver si deja de regar las uvas para que nos den agua", gritó el popular Caifás, alias "El Zapatero", frente al gobernante don NAZARIO S. ORTÍZ GARZA, quien se encontraba en las graderías de sol en esta Plaza de Toros de Guadalupe, la cual se localizaba en las calles de Allende y Acuña entre las arterias de Alvarez y Corona. Pero Saltillo tuvo agua gracias a la petición oportuna de Caifás que la afición rubricó con fuerte ovación, según testimonio de mi padre, EDELMIRO GALINDO VALDÉS, taurófilo de corazón hasta la fecha.

LA CORRIDA

Sin excusa ni pretexto comenzaba la función a la hora programada en los anuncios, ya que los toros se habían introducido con tiempo en la ciudad por el rumbo y hora indicada por la autoridad política.
El zarzo contenía el número necesario de banderillas para poder poner a cada toro por lo menos cuatro pares.

                                                Detalle del cartel de 1971


La Cuadrilla siempre se integraba con toreros diestros por un capitán, dos banderilleros, tres capas, dos picadores, dos lanzadores y un GRACIOSO.
Para el piquete, la empresa proporcionaba caballos útiles para que no se expusiera la vida de los jinetes, además de contar con cuatro equinos más para los casos de emergencia.
Si el toro no entraba los tres o cuatro envites que se le hicieran con la garrocha, se les regresaba al toril, o bien, el juez acordaba el tiempo justo para banderillarse y capotearse.
Pero, cuando se ordenaba suspender la pica, banderilla o mate, sólo se podía continuar cada acto con el permiso de la autoridad, ya que se cobraban de dos a cinco pesos de multa a los infractores.
Cuando el caballo resultaba herido por el toro, se le sacaba del redondel y se le maniba para que no saliera a las calles, pero si perdía la vida, los mismos empresarios lo sepultaban fuera de los límites de la ciudad.
Cuando un toro ya se había lidiado en una sóla ocasión, los promotores de la corrida le quitaban dos pulgadas al asta izquierda para que el público lo reconociera y con ello se evitarán las rechiflas, aunque estaban prohibidas por el Reglamento de Policía.
El capitán de la cuadrilla debería ejecutar a los toros sentenciados a muerte y se les quitaba la vida fuera de la plaza, cuando no fallecía después de tres estocadas.
La fiesta taurina saltillense cobraba más alegría y regocijo popular, cuando aparecían sobre la tierra del redondel los toros para ser lidiados por la afición o por las personas que deleitaban a la concurrencia con la PANTOMIMA.


Esos toros estaban bien mochos, porque los empresarios hacían muy bien esa operación el toril para evitar alguna desgracia entre los saltillenses.

Por el milagro de la historia que se encuentra en el ARCHIVO MUNICIPAL DE SALTILLO, pudo usted estar presente en una corrida de toros en la PLAZA DE TLAXCALA donde está el Mercado Juárez, por la calle de Pérez Treviño.

Claro, que si el mal tiempo o algún incidente de fuerza mayor no permitían que se realizara la fiesta de toros, se regresaban los boletos o contraseñas para disfrutar del encierro en el primer día hábil que se presentara para su verificación.
Pero, si la lluvia u otra causa imprevista interrumpía la lectura de esta original corrida taurina, cuando apenas se había jugado un toro, lo siento, pero ya no se le devolverá el importe de su entrada.

Sólo se imprimieron 25 carteles a todo color en la ciudad de México para anunciar la corrida de toros conmemorativa - XVI Aniversario del periódico EL SOL DEL NORTE -, y el único cartel que se conserva en Saltillo cubierto con acrílico, lo poseé orgullosamente el impresor de "MEMORIAS DE SALTILLO", Jesús Baltazar Garibay Peña, quien lo exhibe en Impresora Garibay, sito en Calzada Madero # 1850 de la colonia Mirador. Sergio A. GALINDO añade: Ganó "El Sarape de Plata" el espada Antonio Ruiz "Antoñete" en la Plaza de Toros "Armillita" durante el Gran Festival Taurino del domingo 12 de diciembre de 1971. Lidiaron arrogantes ejemplares de Santa Elena los espadas Agustín García "Cayetano", Guillermo López "Pinturas", Octavio Paéz "Parrlito" y el máximo triunfador de la tarde taurina "Antoñete".

Las corridas de toros en Saltillo tienen presencia histórica:

  • Durante la corrida, ningún particular podían lidiar los toros que estaban destinados para la cuadrillas, salvo que el interesado hubiera obtenido licencia de la autoridad.
  • Tampoco se concedía el toro al particular o torero por el juego que se haya hecho con la bestia, porque el público lo pedía a gritos, en virtud de que ester asunto era competencia exclusiva de los señores empresarios.
  • En cambio, todo aquel particular que ofendiera el juez, al público o al empresario se le multaba hasta con veinticinco pesos o se le arrestaba, se la falta estaba tipificada como delito.
_____________________________________________________-
Esta exclusiva investigación documental la publica su autor y editor SERGIO A. GALINDO CARRILLO en su revista MEMORIAS DE SALTILLO Número 10. AÑO II. MARZO-ABRIL DE 1995. SALTILLO, COAHUILA, MEXICO.
En el Archivo Municipal de Saltillo, Biblioteca del Congreso del Estado de Coahuila y en la Biblioteca Central del Gobierno, también cuentan con la COLECCIÓN completa de la Revista de historiografía.
Dele compartir al Blog que en su honor hemos creado: www.memoriasdesaltillo.com