viernes, 21 de febrero de 2014

Cadáveres de soldados americanos en el centro de Saltillo 1847

CADÁVERES DE SOLDADOS AMERICANOS en Saltillo 1847

--- Investigación original e inédita de “Memorias de Saltillo” para conmemorar el 150 Aniversario de la Batalla de La Angostura de 1847 en Saltillo

--- El agua había deslavado los terrenos del cementerio en Saltillo: “dejando expuestos a la vista los esqueletos” de los soldados americanos en 1897.


Por: SERGIO A. GALINDO CARRILLO
INVESTIGADOR DE LA HISTORIA

SALTILLO, 1997, MEMORIAS DE SALTILLO.- Al oriente de Saltillo quedaron expuestos en el panteón, los cadáveres de los excombatientes americanos que murieron los días 22 y 23 de febrero de 1847 en la Batalla de La Angostura.
Hace 150 años, justamente, los soldados caídos, tanto de los Estados Unidos del Norte como de la República Mexicana, en la desnudez concluyeron su paso por la vida terrenal.


Efectivamente, sin distinción de nacionalidad, los cuerpos desnudos de los militares se hermanaron en la muerte y sólo el color de la piel, con sus miembros rendidos, delataba la identidad de casi un millar de muertos entre ambos bandos al estar tendidos en el escenario de la guerra.
Con carretas repletas de cadáveres encimados, se integró el cortejo fúnebre que partió desde La Angostura hasta el panteón que estaba por donde sale el sol en el Saltillo, donde se cavaron las tumbas para que la tierra cubriera la blanca desnudez del soldado invasor por toda la eternidad.
Al oriente de Saltillo, entre las actuales calles de Matamoros y Abasolo y Castelar y De la Fuente, veredas en aquel entonces, delimitaban el área del panteón saltillense; ahí, el jefe del ejército invasor mandó construír un muro de piedra, cercado de tapia, para sepultar en ese espacio rectangular a los miembros de su milicia que fallecieron por causas naturales.


Al lado norte de este sitio, junto al Arroyo de La Tórtola y al norte del Callejón Largo, donde estuviera el Cine Royal y la sede actual de la Benemérita Sociedad Mutualista hasta pasar unos veinte metros la actual calle de Humboldt, antes Calle Antigua, al lado oriente de la actual calle de Abasolo, parte del Cementerio en aquella época, fueron invadidos para inhumar los cadáveres de los soldados americanos en 1847.
Cincuenta años después, el 16 de junio de 1897, el Cónsul de los Estados Unidos de América en Saltillo, solicita la gobierno de Coahuila de Zaragoza, a nombre del Senado de los Estados Unidos, el estado material en que se encontraba el panteón donde fueron enterrados los soldados de su Nación, que murieron en la Batalla de Buena Vista en febrero de 1847.
El senado estadunidense se preocupó por la suerte de los restos de los excombatientes de La Angostura, porque un periodista mexicano difundió la noticia de que el agua había deslavado los terrenos del cementerio “dejando expuestos a la vista los esqueletos” de los soldados americanos.

Reproduzco el Plano de forma irregular que el Ayuntamiento de Saltillo hiciera llegar -hace un siglo- hasta el Senado de los Estados Unidos del Norte para que pudiera apreciar objetivamente el sitio exacto donde yacían slos militares invasores en el panteón de Saltillo.

La Autoridad Municipal en 1847 no tuvo conocimiento oficial de la inhumaciones hechas por los americanos, por ello, sólo se decía tiempo después, que se sepultó “considerable número de cadáveres de los soldados fallecidos en las acciones dichas”.
Aproximadamente se sepultaron 300 soldados americanos y unos 600 defensores de México, según afirman los especialistas en la materia, entre ellos, Carlos Recio Dávila.

Los dueños del terreno que se habilitó como panteón, precisamente, al norte de la Calle Nueva, antiguamente, Calle de San Francisco, Calle del Panteón y Callejón Largo, actualmente de Juárez, entre las calles de Matamoros y de Abasolo, recuperaron su propiedad en el mismo año de 1847, fecha en que el ejército invasor abandona esta Plaza.
Por tal razón, nunca se cercó o acotó este predio para destinarse a panteón o cementerio, y efectivamente, en 1897, todavía había restos de cadáveres estadunidenses en ese lugar, junto al Arroyo de La Tórtola, donde está construída la sede de la Sociedad Mutualista.
Se asegura, que cuando el agua dejaba al desnudo la osamenta de los soldados invasores, por causa de los deslaves, se depositaban los restos en el osario común del Panteón Principal.

Como en la pantomina, los cadáveres gringos terminaron en el agua después de firmarse los acuerdos de tan desigual guerra entre Estados Unidos y México, en la que nuestro país perdió más de la mitad de su territorio.
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MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO V. No. 24. JULIO-AGOSTO DE 1997. Páginas 4 a 6. SALTILLO, COAHUILA, MEXICO. Una Revista del autor SERGIO A. GALINDO de esta exclusiva y original investigación historiográfica. Una Colección de la Revista se encuentra en el Archivo Municipal de Saltillo.

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