jueves, 13 de febrero de 2014

UN TRÍO DEL AÑO 1945 EN SALTILLO

TRÍO “LOS MANZANEROS” DE SALTILLO EN 1945

Por: SERGIO A. GALINDO CARRILLO



Trío que formaban en 1945 Juan Domínguez, Mario E. Garibay y el finado Juan Mejorado, según el orden acostumbrado, deleitaban al auditorio de la XEKS y encendían las pasiones con las serenatas de los enamorados.
Esta es una faceta poco conocida del famoso locutor, don Mario E. Garibay, “RÁFAGAS”, quien también, hace más de medio siglo, fue integrante de “LOS JARACHOS”, con Tomás Vázquez y Roberto Villarreal, y del Trío “AZTECA” que bautizaron con ese nombre con motivo de la inauguración del PARQUE AZTECA ( Por la calle Francisco Murguía a un costado del Santuario ), de don Ildefonso Blanco, a finales de los años treintas.


MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO III. No. 13 PÁGINA 14. SEPTIEMBRE-OCTUBRE DE 1995. SALTILLO, COAHUILA, MÉXICO. Revista del autor, SERGIO A. GALINDO, editor y fundador y de la cual hayn una Colección en el Archivo Municipal de Saltillo

miércoles, 12 de febrero de 2014

Camión Repartidor de Cerveza 1955 en Saltillo

CAMIÓN REPARTIDOR DE CERVEZA CORONA EN SALTILLO




                                          Por: SERGIO A. GALINDO CARRILLO

Camión Número 1 de la Flotilla de “RABONES”, marca International Harvester, IH, armados en Saltillo, modelo 1955, de 6 cilindros con motor K6 que tenían los concesionarios de la Cerveza Modelo en esta ciudad.

La histórica unidad estaba a cargo del señor Urbano Flores Morales ( Nota: Homónimo del papá del gobernador don Oscar Flores Tapia ), quien figura entre los 3 primeros repartidores de la cerveza Corona, en torno a la cual gira su vida todavía hoy con mucho éxito y, quien aparece con lentes en esta fotografía, de su propiedad, la cual data de 1962.


En 1942 se estableció en Saltillo la primera Agencia Distribuidora de la Cervecería M odelo, en la antigua casona de las angostas calles de Allende y Venustiano Carranza, hoy de Pérez Treviño ( a partir del sexcenio de don Oscar Flores Tapia, gobernador de Coahuila ), precisamente, donde opera un negocio de ropa en la actualidad ( 1997 ).
Jesús y Héctor GÓMEZ fueron los primeros concesionarios en Saltillo y, además, se surtían los pedidos al mayoreo y se descargaban los cartones de Corona Extra y Vicroria de los camiones procedentes de la Capital de la República, por la calle de Pérez Treviño, mientras que por la otra arteria se expendía la cerveza al menudeo.

Un Mensaje Publiciatario en lols periódicos de los años 40s:
  • ¿ A dónde va usted? Voy a unirme a los 20 millones de mexicanos que dicen: cerveza Corona Extra es la cerveza más fina de la República
    ... y la Victoria es nuestra.
    ...¡ Y 20 millones de mexicanos no pueden estar equivocados!.
¡Siempre en primer lugar!.
MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO V. No. 24. JULIO-AGOSTO DE 1997. Pagina 11 ( Publicidad CORONA), SALTILLO, COAHUILA, MÉXICO. Una Colección de esta REVISTA está en el Archivo Municipal de Saltillo.



martes, 11 de febrero de 2014

PARIÁN de Saltillo en venta

VENTA DEL VIEJO PARIAN

  • El Parián estuvo en la Plazuela de las Cruces, en donde también estuvo el BANCO DE COAHUILA.
  • En la Plaza de Tlaxcala está el Mercado “Juárez” en la actual Plaza “Manuel ACUÑA”.

Por: Sergio A. GALINDO Carrillo
En el Suplemento ¡Aprobado! Número 16
MEMORIAS DE SALTILLO

La venta del PARIÁN ( 1897 – 1997 ) o Mercado la autorizó el H. Congreso del Estado hace 100 años para que se construyeran oficinas bancarias en su lugar.


El Parián, se había edificado en el segundo tercio del siglo diecinueve en lo que fuera la PLAZUELA DE LAS CRUCES, pero el 14 de julio de 1897, el diputado presidente, don Dámaso Rodríguez, dio a conocer la autorización de la venta del MERCADO hecho de adobes, para que se levantara en ese sitio el futuro Banco de Coahuila.


Los diputados que presidían el XIV Congreso del Estado de Coahuila, Dámaso Rodríguez, Encarnación Dávila y A. Lobatón, concedieron poder al señor gobernador Lic. Miguel Cárdenas, para que efectuara esta operación financiera a nombre del Ayuntamiento de Saltillo.
También los legisladores hicieron de su conocimiento, que los compradores, representados por el empresario LARRALDE, no pagarían impuestos por esa adquisición y, sobre todo, que el producto de la venta habría de destinarse exclusivamente a la construcción de un nuevo Mercado en la PLAZA DE TLAXCALA, exactamente donde está el Mercado “Juárez”, destruído dos veces por incendio, hasta la fecha.


El diputado porfirista y empresario saltillense Dámaso Rodríguez, fue accionista y funcionario del BANCO DE COAHUILA desde 1897 hasta 1909, fecha de su muerte, pero amasó su fortuna honestamente; empezó como dependiente de una tienda, con eso le digo todo.

Ayer: Plazuela, Parián, Hotel y Banco de Coahuila.
Hoy: Banco de Coahuila.
Mañana: Banco de Coahuila.

  • ¡Qué bárbaros!, ¿Quién lo mandó tumbar?”, pregunta el pueblo.

MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO V. No. 24. JULIO-AGOSTO DE 1997. SUPLEMENTO DE LA REVISTA: ¡Aprobado! Número 16. SALTILLO, COAHUILA, MEXICO. El autor SERGIO A GALINDO es el fundador y editor de MEMORIAS DE SALTILLO de la cual hay una Colección en el Archivo Municipal de Saltillo.

jueves, 6 de febrero de 2014

Decreto de Sergio A. Galindo para el futuro

Yo soy un remolino de luz y por siempre existiré”:
Profesor Sergio A. Galindo Carrillo

TRILOGÍA creada por el mismo Sergio de su vida: 1945, 1970 y 1995.
23 de Octubre, Saltillo, Coah.


Nota: Sergio muere el 15 de febrero de 2007 en Saltillo, Coahuila.
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MEMORIAS DE SALTILLO. AÑO III. No. 13. SEPTIEMBRE-OCTUBRE DE 1995. SALTILLO, COAHUILA. MÉXICO. Página 8

lunes, 30 de diciembre de 2013

Nazario Ortíz Garza inaugura Bulevar en su honor en Saltillo

Era diciembre de 1981...ahora ya es diciembre de 2013
Por Sergio A. Galindo Carrillo

La Placa conmemorativa, se la robaron de su sitio y, de los personajes, sólo queda Enrique Martínez y Martínez.
El bulevar NO es obra de Enrique Martínez y Martínez sino del gobernador OSCAR FLORES TAPIA, y Enrique sólo hizo una "prolongación" que va de LEA a Francisco Coss, para que nunca se le adjudique a Enrique una obra que no hizo, y que tampoco Enrique especifica en la Placa: NOTA DE LUIS E. GALINDO:
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MEMORIAS DE SALTILLO Núm. 23. Año V. Mayo-Junio de 1997. Saltillo, Coahuila, México. Revista fundada y dirigida por el profesor Sergio A. Galindo Carrillo. Una colección de su revista en el Archivo Municipal de Saltillo.

Presidentes de Saltillo de 1930 a 1981

En honor a ISIDRO LÓPEZ VILLARREAL, Presidente 01 Enero 2014
PRESIDENTES DE SALTILLO 1930 - 1981

Por: SERGIO A. GALINDO C ARRILLO
CASTAÑA DE LOS RECUERDOS

En esta sección de su Revista MEMORIAS DE SALTILLO, su fundador y director, Sergio A. Galindo, creó la CASTAÑA DE LOS RECUERDOS, en los que publica fotografías de sucesos ocurridos en Saltillo, como esta histórica foto de 1980.

De izquierda a derecha están aquí: Luis Horacio Salinas Aguilera, Ricardo Villarrreal, Jesús Flores Luna, Jesús R. González, Juan Pablo Rodríguez Galindo, Carlos Valdés Villarreal, OSCAR FLORES TAPIA, Gobernador del Estado de Coahuila, quien fuera homenajeado por los Alcaldes saltillenses en 1980; Nazario Ortíz Garza, Enrique Martínez y Martínez, Presidente de Saltillo de 1979 a 1981; Evelio H. González, Rosendo Salazar, Roberto Orozco Melo y Arturo Berrueto González, propietario de la histórica foto que extrajo de la CASTAÑA DE LOS RECUERDOS para compartirla con usted.
MEMORIAS DE SALTILLO Historia de dos Milenios, Núm 23. Año V. Mayo-Junio de 1997, Saltillo, Coahuila, México. Una Colección de esta Revista del profesor SERGIO A. GALINDO CARRILLO, se encuentra en la Hemeroteca del Archivo Municipal de Saltillo.



viernes, 14 de junio de 2013

Santa Anita, Leyenda. Baile de las Brujas

Leyenda de Santa Anita:

BAILE DE LAS BRUJAS

Por: SERGIO A. GALINDO CARRILLO
Exclusiva leyenda escrita por su autor y editor de MEMORIAS DE SALTILLO

En el techo de Saltillo, donde los “Gatos” tienen su madriguera, cuentan algunos vecinos de la loma de Santa Anita, que por las noches se presentaba el baile de las brujas.

Hace ya medio siglo, en la obscuridad de la noche, se escurría entre los callejones la luz de la luna y en las veredas se dibujaba la silueta quebrada de los caminantes, recargándose caprichosamente en las vetustas paredes de lodo y paja.
Silencio envuelto por la tierra de los canales de las calles y el miedo brincando, presa del terror mismo, en los estómagos de los transeúntes noctámbulos cuando se escuchaban desde las entrañas del Arroyo de la Muerte los gemidos lastimeros de los espíritus de los cuerpos que tuvieron aquellos hombres asesinados y que fueran arrojados al cuace de la vertiente que baja de la loma de Santa Anita, como si tuviera miedo, pegado a la barda de la histórica finca del exgobernador doctor Jesús Valdés Sánchez.
También arrojaban a las turbulentas aguas los cuerpos desnudos de los infortunados revolucionarios que llegan a fallecer en los mesones. A las dosce la noche se aparecían los fantasmas de aquellos hombres abandonados aquí, en el agua peregrina, por lo que la gente impuso el nombre de Arroyo de la Muerte a ese antiguo afluente del Arroyo del Pueblo.


Dicen que por las noches, en la cima de la loma, hasta hace todavía unos cuarenta años, se veía la danza de las brujas con lechuzas, teniendo como fondo el cielo tachonado de estrellas, donde se escondían los ojos temerosos de los vecinos, clavando el índice en las mismas estrellas, porque se les habían escapado las brujas de las manos.


Subía por las empinadas calles del barrio de Santa Anita un hombre que cubría su desnudez con gran cantidad de amuletos, uno por cada creencia y el conjunto todo como corona de su entrañable superstición.
De su cuerpo colgaba cada figura, pintada con los colores chillantes del arcoiris, para que un amuleto le diera suerte; aquel le quitara la artritis; el otro, para que no lo vieran los enemigos; el de más allá, para que no enfermara de empacho; el de aquello, para cumplirle a las mujeres sin viagra; el de más allá, para alejar las salaciones, neutralizar brebajes y destruir todo tipo de maleficio, siempre envuelto en seda roja con dientes de ajos.
Tenía en su casa además, un jarro que noche tras noche se cubría de escarcha para evitar que lo salaran quienes le tenían envidia, porque tenía profunda fe en la brujería.
Una vez, la mujer que se envolvió en los brazos ingenuos de su amistad, le arrebató a obscuras uno de sus retratos. Tiempo después, cuando el Señor de los Amuletos visitó una casa donde se comerciaba el placer carnal, se encontró frente a frente con su propio cuerpo. Sí, ahí estaba clavado su retrato en un nicho por la cabeza y el corazón con muchos alfileres.
Absorto y con el silencio escondido en loa garganta vio de reojo una chuparrosa que dependía disecada por métodos nada tradicionales, de su pecho, con los ojos abiertos, completamente abiertos, donde sólo anidaba el asombro, oculto tras la niña ocular.
Abandonó aquella casa de citas y otro amuleto más cuelga de su cuerpo.
Ese hombre, que cubría su mente de supersticiones y sus carnes de amuletos multicolores, contempló desde los dominios actuales de los “Gatos” el baile de las brujas.


Danza real de esferas de fuego, hombre vil, a lo lejos, brincan y saltan simétricamente en la obscuridad al son de los chiflidos de las lechuzas.
Son las brujas que bailan acompañadas de tecolotes con caras de mujer, mientras que los ojos de los humanos danzan en sus cuevas al ritmo de los dedos, porque si hacen ruido, tendrán que correr perseguidos por brujas y lechuzas, levantando una nube de polvo para no ser vistos por los seres de fuego.


Son las alamas de las personas sacrificadas en el Arroyo de la Muerte o los espíritus creados por las brujas o las mismas brujas que bailan en la pista del viento para comunicarse con los moradores de la loma de Santa Anita, comentan con voz temblorosa los espectadores nocturnos que presencian la danza de luces desde el techo de los “Gatos”.
Pero, el Señor de los Amuletos decidió terkinar con el baile de las siluetas luminosas, porque todas las noches, sin excepción, las lechuzas pernoctaban en las copas de los árboles que estaban en el patio de su casa y colgando de las paredes de adobe, las brujas bailarinas.
Rezó la oración mágica de las Doce Verdades con el riesgo de perder su propia vida, porque bien sabía que debería leerla sin equivocación alguna, al derecho y al revés.
A la luz de la vio caer con asombro, una a una, las brujas que bailaban en la cumbre de la loma de Santa Anita y las encarcelaba entre las tapias de su casa para quemarlas vivas.
Aseguraba el Señor de los Amuletos, que cuando el sol bajaba por la loma de Santa Anita, las brujas se conertían en hembras.
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MEMORIAS DE SALTILLO No. 30. año vi. Julio-agosto de 1998. PÁGINAS 14 – 15. SALTILLO. COAHUILA. MEXICO.

UNA COLECCIÓN DE ESTA REVISTA ESTÁ EN EL ARCHIVO MUNICIPAL DE SALTILLO, OTRA EN LA BIBLIOTECA CENTRAL Y UNA MAS EN LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO DEL ESTADO DE COAHUILA.